Previsiones de inflación 2026: consejos prácticos para empresas y profesionales

A continuación, se exponen los principales indicadores y su posible impacto, junto con algunas líneas de actuación para el asesoramiento a clientes.

1. Lo que marcan los datos de ahora

El mes de febrero sitúa el IPC general en el 2,3%, la inflación subyacente en el 2,7% y el núcleo inflacionista en torno al 2,9%. Destaca el incremento de los alimentos no elaborados (6,5%), mientras que el componente energético presenta una caída del 3,1%.

Funcas apunta a que la inflación subyacente ya mostraba tensiones previas, lo que ha motivado una revisión al alza de las previsiones anuales.

  • Atención: El incremento de determinados costes estructurales (alimentación, transporte) puede trasladarse progresivamente a los márgenes empresariales, por lo que conviene anticipar su impacto en clientes.

2. Escenarios previstos para 2026 en función del petróleo

Las previsiones se estructuran en tres escenarios en función del precio del Brent:

  • Escenario central: descenso a 81 dólares, con una inflación media del 3,6% y subyacente del 2,5%.
  • Escenario alto: estabilidad en torno a 102 dólares, con inflación media del 4,3% y posibles picos superiores al 4% en primavera.
  • Escenario bajo: descenso a 73 dólares, con una inflación más moderada del 3,2%.

Atención: En clientes con elevada exposición a costes energéticos o logísticos, el escenario alto puede requerir revisión inmediata de presupuestos, contratos y estructuras de costes.

3. Impacto en clientes y líneas de actuación

Para empresas y autónomos

El incremento de costes fijos (energía, carburantes, materias primas) y la persistencia de la inflación subyacente pueden afectar a la rentabilidad.

Se recomienda:

  • Revisar contratos de suministro y condiciones económicas.
  • Evaluar la actualización de tarifas de forma progresiva y justificada.
  • Analizar posibles ayudas o incentivos vinculados a eficiencia energética o digitalización.
  • Reforzar la planificación de tesorería y anticipar necesidades de financiación.
  • Revisar criterios fiscales (amortizaciones, existencias) para evitar distorsiones en bases imponibles.

Atención: La evolución de la inflación en el segundo trimestre puede tensionar márgenes si no se adoptan medidas de ajuste previas.

3. Cómo puede apoyar el despacho

Desde el despacho profesional se puede acompañar a los clientes mediante:

  • Elaboración de escenarios económicos y fiscales adaptados a distintos contextos de inflación.
  • Identificación de ayudas e incentivos aplicables.
  • Revisión de contratos (energía, proveedores, financiación).
  • Simulación del impacto en resultados y tesorería.
  • Seguimiento periódico de indicadores económicos relevantes.

Atención: La evolución del precio del petróleo y de la inflación puede requerir ajustes rápidos en la toma de decisiones, por lo que es recomendable un seguimiento continuo.

En este contexto, resulta aconsejable mantener una visión anticipada y estructurada, adaptando las decisiones a la evolución de los indicadores.


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